Mudanza a Blog de Pensamiento lateral

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jueves, 20 de febrero de 2014

¿Cómo hacer para ser visible en LinkedIn? Y, ¿para qué?

Logotipo LinkedIn - Fuente: ivanfc
Antes de meternos en el meollo vamos a dejar claro lo más importante: para qué vale LinkedIn.

LinkedIn no es solo un medio de encontrar un trabajo. LinkedIn es tu huella digital profesional.

La mayoría de las personas creen que lo importante en LinkedIn es llegar a tener muchos contactos. Cuantos más, mejor. Aunque se da una circunstancia importante: la mayoría de las personas que me han felicitado por mi trabajo o me han añadido a sus redes sociales lo han hecho fuera de LinkedIn, aunque gracias a este.

Me explico: soy participante (y creador) de algunos grupos de LinkedIn, grupos que me interesan y a los que sigo, en los que expongo mis teorías, dudas y pensamientos. Son grupos activos de personas participativas que buscan algo más que el beneficio a corto plazo.

Y lo curioso es que la mayoría de las personas que me siguen en perfiles como Google+ han salido de esos grupos de LinkedIn. Es decir, que vosotros, mis lectores, me habéis encontrado por un motivo en LinkedIn.

¡DESTACA, DESTACA, DESTACA!
¡LLAMA LA ATENCIÓN!

LinkedIn es una opción genial si quieres que tu currículum se vea en tonos claros de grises y azul, aunque dudo que ese sea tu objetivo. Tu objetivo es llegar a la gente, que ésta confíe en ti y sepa valorar tu trabajo. Y eso, me temo, se realiza durante el día a día y no con un vistazo al número de contactos.

- da a conocer tu trabajo
- discute mucho (sé respetuoso también, claro)
- innova
Mis últimos meses en LinkedIn
- inicia

Este es, creo, el consejo más importante que puedo daros. Desde que me puse a iniciar proyectos me ha ido de bien en mejor. Dejé un trabajo aburrido e inicié un blog, levanté varios proyectos de escritura como #TCuento y #TMundos y, hace unos pocos días, conseguí terminar de maquetar mi primer libro. ¡Ese que quería escribir desde hace una década!

Anteanoche, sin esperarlo, me enteré que uno de mis proyectos de microcuento se había adaptado para que algunos alumnos de 3º de la ESO obtuvieran algunos puntos más en sus calificaciones. Una consecuencia del todo imprevista encabezada por el Departamento de Lengua Castellana y Literatura del IES Las Llamas (Santander).

Os he dejado aquí lo que se consigue en visitas a tu perfil (si trabajas a diario en colaborar en los grupos de discusión). Por supuesto he borrado las cifras, de modo que el crecimiento que veis lo veis en valores absolutos.

No hablo de escribir artículos a diario o de colgar información, sino de opinar o símplemente de valorar la información que otro ha puesto para compartir. Nuestra simple presencia hace que se genere un efecto gravitatorio hacia nuestros perfiles. Es decir: que depende de ti ser influyente y visible en tu entorno.

Deja de cultivar contactos para ver crecer el numerito y conviértete en un miembro activo de un grupo, como este.


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martes, 4 de febrero de 2014

DUELO

-          Soporífero.

-          ¿Soporífero?

-          Que duerme, quiero decir.

-          Ya veo. De modo que no le ha gustado mi relato.

-          Yo no he dicho eso.

-          Pero le ha parecido...soporífero.

-          Sin duda no es demasiado emocionante. Dos hombres encerrados en una habitación...

-          En una caja.

-          ¿Perdone?

-          Es una caja. Las habitaciones tienen puertas.

-          Ya veo. Y la suya no tiene puertas.

-          Ni ventanas.

-          Ni ventanas, claro.

-          De hecho no tiene ningún tipo de apertura.

-          ¿Y cómo explica que haya dos personajes dentro?

-          Oh, se trata, evidentemente, de un misterio sin resolver.

-          ¿Y debe resolverlo el lector?

-          Solo si desea saber lo que está ocurriendo, claro que siempre puede no querer, cerrar el relato y seguir a otra cosa.

-          Pero parece que engancha.

-          ¿Ya no le parece soporífero?

-          Sin duda va despacio. Y no entiendo algunas de las cosas que ocurren.

-          Es un relato para pensar.

-          Ya veo… ¿Y lo del arma?

-          ¿No te gusta?

-          Lo veo forzado. Aparece sin más, y después todo se emborrona. ¿De verdad cree que morirán los dos?

-          ¿Querría usted vivir en una caja para siempre?

-          A lo mejor es que no han visto la puerta.

-          Yo lo escribí, sé que no tiene resquicios.

-          Veo una situación similar aquí.

-          Se llama paralelismo.

-          ¿Qué haces?

-          ¿Por qué lo dices?

-          Porque me estás apuntando con un arma, ¿de dónde la has sacado?

-          ¿Esto? Ah, bueno, estaba por aquí.

-          ¿Dentro?

-          Sí, llegó mucho antes que nosotros.

-          A una habitación sin puertas ni ventanas.

-          Exacto.

-          Sin duda otro misterio.

-          Eso sin lugar a dudas, sí.

-          De ti solo veo la mano, y el arma.

-          Eso es porque estoy en un rincón sin luz.

-          Sí, exacto, ¿te importaría…?

-          ¿...salir a la luz? ¿Por qué?

-          Para poder verte.

-          Pero tú ya me has visto.

-          ¿Fuera de aquí?

-          ¿Existe un fuera de aquí? Si es así lo desconozco, la verdad.

-          Aun así me gustaría ver tu rostro, y que bajases el arma.

-          Pero es que esto no es un arma. Aquí no.

-          ¿No?

-          No, estoy totalmente convencido de que se trata de otra cosa.

-          ¿Y qué es?

-          Eso es otro misterio.

-          Sin duda estoy empezando a apreciar su...relato.

-          Es emocionante, ¿no cree?

-          Tiene sus altibajos.

-          Y, ¿cómo cree que acabará?

-          ¿No acaba con los disparos?

-          ¿Quieres que acabe con los disparos?

-          No, no, yo no he dicho eso.

-          ¿Por qué levantas las manos? ¿Crees que voy a dispararte?

-          Bueno, sigues apuntándome.

-          También te he dicho que esto no es un arma.

-          Parece que pueda disparar.

-          Oh, y lo hace, sin duda alguna.

-          De modo que sí es un arma.

-          Me temo que es algo mucho más grave que un arma.

-          Tendrá que resolver las dudas sobre su relato. Empiezan a acumularse.

-          Eso rompería el paralelismo, ¿no cree? En el relato no hay explicación ninguna.

-          También hay dos disparos.

-          Oh, sí, también está eso.

-          No me gustan los disparos.

-          A uno de mis personajes no le gustaban los disparos. Al otro sí. Y a mi me encantan.

-          ¿Y si digo que a mí me gustan los disparos?

-          Oh, no me gustaría romper el paralelismo...tenga. Tenga, cójala. Ahora yo odio los disparos, ¿de acuerdo?

-          De acuerdo. ¿ Me da el arma?

-          Para usted.

-          Muchas gracias.

-          Ahora es usted el que me apunta.

-          Estoy nervioso, hace un momento me apuntaba.

-          Sí, eso es verdad. No puedo negarlo.

-          Pesa más de lo que pensaba.

-          Y no es tan fácil de disparar.

-          ¿De veras?

-          De veras, hay que ejercer bastante presión sobre el gatillo. Más de la que parece.

-          Ya veo.

-          Pero tenga cuidado, solo hay dos balas.

-          Eso son dos disparos.

-          Ha dicho que le encantan.

-          No quería morir. Desde luego no aquí.

-          Hay cosas peores que morir aquí.

-          ¿Como qué?

-          Como quedarse aquí para siempre.

-          Bueno, no hay salida.

-          Eso no es verdad. Hay dos salidas.

-          Pero no hay puertas ni ventanas, ni ningún tipo de abertura.

-          No las necesitamos para salir.

-          Ah, ¿no?

-          No, claro que no. Me temo que ese relato que a usted le aburría...no lo ha entendido.

-          Quizá por eso no me haya resultado agradable.

-          Sin duda es por eso. Si lo hubiese comprendido le habría parecido exquisito.

-          Explíquemelo.

-          ¿Yo?

-          ¿Quién si no?

-          Explíqueselo usted mismo.

-          Pero, ¿qué dice? Ya basta de juegos. ¡Quiero salir de aquí!

-          ¿Y qué va a hacer?

-          Voy… ¡a dispararle! ¡Le dispararé!

-          Muy bien, pero tiene solo dos balas.

-          ¿No está asustado?

-          Algo, pero soy optimista. Me aterran los disparos, pero no veo otro modo, y solo tiene dos balas.

-          Deje de repetir que solo tengo dos balas, eso ya lo ha dicho.

-          Lo repito porque es importante.

-          ¿Importante?

-          Que tiene cierta relevancia.

-          Sí, sé lo que significa importante. Salga de la zona sin iluminar.

-          No.

-          Salga o le disparo.

-          Adelante. O me dispara, o salgo.

-          ¿Cómo?

-          Si no me dispara daré un paso adelante y usted me verá la cara.

-          ¡Es su cara la que quiero ver, puto lunático!

-          Por favor, no pierda los papeles. Tranquilícese. No querrá apretar el gatillo sin querer.

-          Ha dicho antes que cuesta apretarlo.

-          He dicho que cuesta más de lo que parece, pero usted está nervioso, le tiembla la mano demasiado.

-          ¿Y qué?

-          Nada, pero sólo tiene dos balas.

-          ¡Una! ¿Ve? ¡He disparado al techo!

-          Sí, lo veo. Y ahora ya solo queda una bala dentro de la pistola.

-          Y es para usted.

-          Muy amable.

-          ¿Amable?

-          Por darme la única posesión dentro de la caja.

-          Está usted loco. ¿Qué hace? Quédese quieto.

-          ¿Y si no?

-          ¿Cómo? No puede ser…

-          ¿Por qué se aleja?

-          Porque usted se acerca. Quédese donde está. ¿Cómo puede ser?

-          ¿Cómo puede ser, qué?

-          Tiene usted mi misma cara.

-          Más me vale.

-          Deje de acercarse o disparo.

-          Dispare, o me acercaré más. ¿Se ha dado cuenta de que es usted el que está ahora en la sombra y yo bajo el foco?

-          ¿Y eso qué significa? Deje de sonreír o…¡disparo!

-          Dispare.

-          ¡Já! ¿Qué le ha parecido? ¿Eh? Se está desangrando y yo sigo vivo.

-          Gracias.

-          ¿Gracias?

-          Quería ser yo la parte que consiguiese salir de aquí.


domingo, 2 de febrero de 2014

SOBRE HACER EL RIDÍCULO. HAZ ALGO QUE TE DE MIEDO, Y HAZLO PRONTO


Cuando mis amigos y yo solemos salir por ahí, por lo general se repiten a mi alrededor frases del estilo:

“Joder, tío, habla más bajo.”
“¡Deja de hacer eso!” (esta última con cierta histeria)
“Ya empieza…”

Aquí un ejemplo que ocurrió en Valencia durante un verano con un par de amigos:


Yo en un Burguer King - Fuente propia

Por algún extraño motivo que desconozco, la gente no deja de usar un concepto que quedó sin activar en mi: la vergüenza.

La vergüenza es eso que se interpondrá en tu camino y conseguirá que no hagas algo que deseas símplemente por el hecho de que otra persona pueda pensar de ti algo que no quieres. Voy a contarte un secreto: no puedes evitar que las personas piensen de ti lo que deseas. Es imposible. Siempre habrá alguien a quien no caigas bien, que piense que no actúas como debes o que querría que, en un momento determinado, te callases.

“No voy a hacerlo, me da vergüenza.” también se usa como excusa para evitar problemas, situaciones incómodas

¿Para qué sirve este reto? ¿Qué gano?

Hace ya mucho tiempo que descubrí que hay una relación increíble entre la vergüenza y la confianza en uno mismo. Cuanto más de lo uno, menos de lo otro. Y desde que comencé a olvidar que tengo vergüenza me ha ido mucho mejor en la vida.

También existe, como es lógico, una relación entre la vergüenza y las oportunidades perdidas. No tengas miedo a hacer el ridículo. Puede llevarte hasta aquí, o incluso más alto.

 Sí, soy yo.



Y tú, ¿a qué te has atrevido últimamente?
No olvides compartir si te ha gustado, o de compartir tus experiencias ;)




martes, 21 de enero de 2014

CAJAS REGALO, LOS “SERVICIOS” STOCKABLES, EL CONTROL DE LA DEMANDA Y LOS RESCATAREGALOS

Diagrama de los elementos implicados en el estudio - Click para aumentar

Necesidad: tengo que hacer un regalo.

Desde hace unos años, y cada vez con mayor frecuencia, vemos estos paquetes de ocio en cajitas por todos los establecimientos medianamente grandes que ofertan ocio. Estos socorridos regalos pseudo-personalizables han sido muy popularizados aun a pesar de las condiciones de nuestros bolsillos. Las empresas organizadoras de este tipo de eventos y productos han sabido explotar una veta totalmente descubierta del mercado. Este es un regalo tan apropiado para una boda como para una promoción, cumpleaños, regalo sorpresa, aniversario, cesta fin de año y un largo etcétera.

Pero, ¿qué hace tan goloso para el comprador, cliente final, local asociado y empresa gestora este tipo de producto? ¿Por qué es demandado por todos? Es decir, ¿en qué han tenido éxito estas empresas?

Lo analizamos, de elementos en elemento, más adelante:

PARA EL COMPRADOR

TRASLADO DE LA RESPONSABILIDAD AL CLIENTE FINAL

¿Cuántas veces has temido equivocarte al hacer un regalo? “No sé ni lo que regalar.” Es una frase que seguro has oído en boca de la mayoría de tus conocidos mientras buscan desesperados por no quedar mal un regalo en el último minuto.

En muchas ocasiones el hecho de regalar puede ocasionar un nivel de ansiedad importante por lo que la otra persona pueda opinar o lo que se desprenda de tu regalo. Acertar no es facil, y conlleva un nivel de conocimiento sobre la persona que no siempre poseemos aunque forme parte de nuestra vida cotidiana.

Los paquetes de ocio liberan en parte a la persona que regala (comprador) de equivocarse en la elección, ya que estos paquetes cuentan con cientos de opciones para el cliente final, a quien se traslada la responsabilidad de elegir en qué lo usa.

Así, por ejemplo, una cena puede tener cientos de restaurantes posibles en todo el territorio nacional, y un despliegue de todo un año que permite al cliente final un abanico de posibilidades de cuya equivocación es responsable el que elige el lugar de canjeo.

PARA EL CLIENTE FINAL DEL PRODUCTO

EL EQUIVALENTE MEJORADO DEL CHEQUE REGALO

Ya desde hace mucho tiempo se ha implantado, sobretodo en grandes superficies, el cheque o tarjeta regalo: un vale por un importe definido a gastar en un establecimiento o una serie de establecimientos de la misma marca o que compartan una determinada promoción.

El problema surgido del cheque regalo es que carece de personalización y emoción, y se parece demasiado al dinero en mano. Con la salvedad (inconveniente) de que no tienes la libertad de hacer con él lo que quieras, sino que te obliga a gastarlo en un determinado lugar y en un plazo normalmente corto.

El paquete de ocio ha sabido establecer una avanzada más sólida que el cheque regalo. Aunque el paquete comprado puede desenvolverse de cientos de maneras distintas es lo suficiente personalizado como para que ni el cliente final se sienta forzado al recibirlo. Presenta las ventajas del cheque con las ventajas de la elección del cliente final, quien tendrá que escoger un pack afín a sus intereses.

SOCIALIZACIÓN

Que la socialización es una tendencia es un hecho. Redes sociales, grupos, chats comunes, blogs, tribus urbanas. La mayoría de los productos nuevos o renovados de los últimos años tienen al menos uno de sus focos en la creación de lazos entre sus usuarios: los juegos tienen puntajes públicos o equipos en red, las marcas de teléfonos crean tribus urbanas, las redes sociales se nutren del intercambio parasitario entre usuarios.

Cuando se regala uno de estos paquetes de ocio (salvo alguna rara excepción) se regala, a su vez, la oportunidad al cliente final de gastar ese regalo con otra persona. Se le está dando la oportunidad, incluso la insistencia, de relacionarse con amigos y conocidos para disfrutar de la experiencia.

Por lo tanto al usar un paquete de ocio la percepción por parte del usuario final es la de estar obteniendo un encuentro social en el que invita y que no le ha supuesto desembolso alguno. Se da la oportunidad de invitar a otra persona.

PARA LA COMPAÑÍA GESTORA

BAJOS COSTES FIJOS, VARIABLE EN FUNCIÓN DE VENTAS

Aunque cada vez más ajustados debido al crecimiento de estas empresas (ver tabla más abajo) los precios de estos productos son bastante suculentos para la empresa que gestiona este tipo de productos-servicio. El desembolso inicial pasa por la creación de una base de datos de locales adheridos y una negociación de precios. Pasado un punto, el gasto es mínimo, y la gestión puede hacerse desde una oficina sin costes de desplazamiento.

Las empresas gestoras venden un producto embalable (una caja) que puede ser “relleno” tantas veces como se desee. En estas cajas suele venir:

-          Un librito genérico de locales adheridos (aunque te redirigen a la web para más información);
-          Un papel con un código.

El código es lo que realmente vale el dinero, y dado que no está sujeto a nada, el mismo código puede servir durante años. Por lo tanto no hay necesidad de retirada del producto, reembasado clásico con otro pack o de moverlo de donde esté durante, virtualmente, años.

EMPRESA 
GESTORA
Spa & Masajes para dos Cena Noche+Cena Dos noches
Wonderbox 49,90 49,90 79,90 119,00
SmartBox 49,90 59,90 99,90 250,00
la vida es bella 49,90 44,90 74,90 149,90
Plan B 49,90 49,90 99,90 139,90
dakota box 39,90 59,90 79,90 119,90
Cofre VIP 39,90 49,90 99,90 134,90
Tabla con precios en función del pack - Fuente: Webs Empresas Gestoras

LIQUIDEZ

Las empresas gestoras, al vender a la gran superficie sus packs, reciben el pago (con el desfase establecido  previamente entre ambos), antes incluso del desembolso con el establecimiento asociado. Por lo tanto son empresas que poseen una liquidez lo suficientemente fuerte para ser estables en el tiempo y poder adaptarse a las contingencias futuras. ¿El mayor gasto? El marketing.

PARA EL ESTABLECIMIENTO ASOCIADO
CONTROL SOBRE LA DEMANDA

“Crisis, y tengo que seguir pagando mi local, a los proveedores, empleados,…”

Cuando se tiene un restaurante, un spa, un hotel o similar en estos tiempos (y generalmente tras una inversión considerable) lo que urge es sacarle rendimiento antes de tener que cerrar y perder dinero. El flujo de clientes puede ser predictivo por temporadas, y groso modo, pero sin demasiada fiabilidad.

“Llevo dos semanas sin que me pidan un viaje en piragua, pero, ¿y si viene un pico? ¿Meto a otro empleado?”

Es una pregunta que cualquier empresa de servicios se hace. ¿De qué manera se puede garantizar un mínimo de clientes aunque sea a un precio inferior, asentando la demanda? Mediante estos paquetes regalo.

Para una empresa Pyme este tipo de negocio constituye una vía de escape a la falta de una demanda fluida. Es más, dado que los servicios no pueden almacenarse, por lo general un peluquero, un camarero, un profesor de remo, etc, tendrán horas libres que no estaremos recuperando como empresarios, y que nos obligarán a la larga a disminuir el personal, a no poder hacer frente a picos de trabajo y, en definitiva, a no poder aprovechar las fluctuaciones de mercado.

No obstante estos paquetes de servicios exigen algo del usuario final: que llame y confirme la reserva. ¿De qué sirve esto para el establecimiento?

Pues de entrada es capaz de tener una previsión, de poder hacer acopio de material y personal para amortiguar posibles picos (ya controlados) y de stockar los servicios de algún modo. Es decir, tener todo preparado para la llegada del cliente en el momento en que el cliente aparece por la puerta.





¿No sabes qué regalar? Está claro, un paquete de ocio.


IMPORTANTE: Estos análisis se han realizado sin más datos que la observación desde fuera de un tejido empresarial nada simplificable, y las opiniones, impresiones y valoraciones sin fuente han salido directamente de razonamientos personales. Espero no haber ofendido a ningún lector con estos comentarios. De ser el caso, se trata de un debate abierto.

jueves, 9 de enero de 2014

LA FIESTA DEL CINE, CAPÍTULO III ¿Fin del tanteo?

Parece que las salas de cine han parado aquí la escalada de precios bajos que comenzaron el octubre pasado y continuaron por noviembre del pasado año para quedarse estancados en un precio aun así más alto que los dos tanteos anteriores.

Finalmente el precio de esta tercera Fiesta del Cine, que se extenderá cada miércoles entre el 15 de enero y el 15 de abril será un precio que oscilará entre 3.90 y 5 euros. Aunque aún no sabemos el precio final, que probablemente vaya variando poco a poco durante esas doce semanas, sí sabemos las salas de cine adheridas a esta oferta.

Como ya comenté aquí, las salas de cine pasan por un momento difícil y necesitan buscar nuevas fuentes de negocio, como el alquiler de salas para conciertos, jugadas en línea o el Screenly, que constituye la apuesta más seria y con futuro.

De momento la escalada de precios de estas Fiestas del Cine han sido:

Cambio en el precio en los tres eventos promocionales

En el gráfico y tablas anteriores se muestra el cambio del precio de las entradas (en euros) desde la primera fiesta del cine hasta la última promoción, aún pendiente de definir el precio exacto. ¿Podéis observar alguna tendencia?


miércoles, 1 de enero de 2014

LOS SIEMPRE DEMANDADOS ESTUDIOS, EL MÁS Y MÁS, Y EL ABSURDO MODELO UNIVERSITARIO

Fuente: Claudio Rama

Hoy, coincidiendo con la entrada del nuevo año, os voy a contar algo que he venido notando a lo largo de mi vida, y es ese pánico que tenemos a enfrentarnos a los problemas y que vemos a macroescala en nuestra sociedad con un virus peligrosísimo. A saber: las escuelas y universidades que no aportan lo que necesitamos.


Y es que al acabar la E.S.O. toda la sociedad te presiona para que obtengas Bachillerato.

“No vas a ser nadie sin estudiar Bachillerato”, dicen. Y aún a día de hoy creo que este es el último nivel que debiera ser obligatoria la educación, más que nada por la edad a la que sales de la E.S.O., que difícilmente (algún caso raro habrá) podemos decir que tenemos una persona formada entre manos.

De modo que cogí la rama de ciencias. Para mí, la fácil. La otra era por aquél entonces demasiado poco precisa para mis gustos, de modo que elegí que las matemáticas y la física ocupasen gran parte de mi vida. Y dos años más tarde, no habiéndome ido demasiado mal, volvió la sociedad a alertarme sobre el futuro:

“No vas a ser nadie sin una carrera.”

No tenía ni idea de lo que quería hacer con mi vida (como no la tengo tampoco en estos momentos), pero todos volvieron a insistir en que yo debía tener una carrera. Nunca iba a encontrar trabajo sin una carrera. De modo que, de nuevo, me dispuse a ir a las bibliotecas y arrastré una carrera a lo largo de unos cuantos años más. No diré cu4ntos.

Por fin terminé la carrera (en algún año más del que marcaba el programa), y me puse a trabajar en una empresa de telecomunicaciones y de esa en otra igual durante unos tres años aproximadamente. Pero en esos años no podía descuidar mis estudios, después de todo una carrera parece el principio de tu currículum.

“Tendrás que especializarte”, me dijo la sociedad en general. Y mi familia y mis padres y todos mis conocidos. Incluso gente de mi edad que no pensaba ni tocar un libro opinaba de ese modo.

De modo que, de nuevo, volví a la universidad. Esta vez a hacer la adaptación al Grado de mi carrera. Os explico brevemente en qué consistió esa “adaptación”. Básicamente en el pago de la matrícula de seis asignaturas que, en realidad, ya habíamos cursado en la carrera (pero, eso sí, con otro nombre) y el pago adicional de dos veces setenta euros para que me diesen el título.

Qué bien. Era un hombre nuevo. Ahora podía irme a Europa con mi nulo nivel de Inglés (o alemán y francés, ya puestos) a decir que yo era un Engineer con la esperanza de que me cogiesen.

En vez de hacer eso me mantuve en el trabajo que he mencionado antes un tiempo más, hasta que me surgió (esta vez desde mi cerebro) la urgencia de sacarme un máster. La sociedad lo había conseguido. Había conseguido que siguiese estudiando más y más. De modo que me apunté a un máster. Uno de esos MBA que te enseña aún menos que páginas como marketing-directo o marketing-de-guerrilla. Y, he de decir, aún estoy atrapado en sus tripas clamando salir. Evidentemente, y ya que está pagado, la salida la efectuaré por el aprobado de todas las materias y no por el culo (en el caso de que los estudios dispongan de tales artefactos).


Miro a mi alrededor y veo un país lleno de trabajadores que nunca han necesitado estudios de tanto calado para desempeñar sus puestos de trabajo. Es más, cualquier persona despierta y con un coeficiente intelectual superior al de un mono es capaz de hacer el 90% de los trabajos mecánicos (y estos son un porcentaje demasiado amplio del mercado laboral).

¿Por qué nos especializamos tanto?


No puedo hablar por los demás, pero por lo menos yo nunca he utilizado el conocimiento de algo que aprendiese en la universidad para trabajar. Si había algo remotamente parecido entonces alguien que llevaba más tiempo que yo en la empresa me corregía:

“No, no lo hagas como en la carrera, hazlo así, es mejor.”

Y, por supuesto, tenían razón. Al parecer existe un amplio conocimiento a nivel empresarial que escapa del control del profesorado, que parece desconocerlo. No obstante la especialización es un modo de hacer sobresalir tu currículum por encima de alguien que no tenga una determinada titulación en algo. Es obvio que nos aterre dejar de estudiar en algún momento porque parece que el día en que dejemos de hacerlo será el día en que todos los demás nos adelanten. Ese es el motivo por el que estudiamos.

Las universidades no están para lo que están, sino para otra cosa distinta

Cuando llegas a lo que llaman "estudios superiores" (yo personalmente los habría llamado "de resistencia" y, enfocado en el presente "de resistencia con crédito en el banco") apareces en un sistema de aulas sobresaturadas que difieren en todo del modelo educativo presumiblemente vigente. Clases en principio de 25 alumnos cuentan con seis veces más matriculados, por poner un ejemplo gráfico. Las asignaturas se engloban en un marco puramente teórico que dista mucho de los problemas a los que los alumnos se enfrentarán en el día a día.

De ese modo, asignaturas como "Problemas de un martes cualquiera en tu vida" debieran impartirse de un modo obligatorio en todas las carreras, dotando al alumno de un marco de referencia cercano al puesto que acabará desempeñando en un futuro (si tiene suerte).

¿Qué hacer cuando te falta personal? ¿Y cuando te sobra? ¿Por qué gano más que el de mi izquierda pero menos que el de mi derecha si parece que hacemos lo mismo? ¿Dónde encuentro quien me solucione un trabajo puntual? ¿Cómo me presento?

Cientos de detalles competitivos a nivel profesional quedan totalmente fuera de programas que se precian de equilibrados, modernos y adecuados al mundo laboral, un mundo laboral en el que no importa quién seas si el trabajo que realizas lo haces como debes hacerlo.


El problema viene en que deberías estudiar por aquello que realmente te gusta, y, desde luego, hacerlo a modo de prácticas en empresa, no en un aula copiando teoría durante años para que luego no puedas aplicarla en ningún sitio.

Vivimos en una sociedad en que el hecho de sacarse un título es más importante que el valor que como individuos tenemos de esa especialidad. Se trata, queda bastante vigente, de un mundo sin la pasión por trabajar, porque no trabajas en lo que te gusta y hace feliz.

Creo firmemente en que la dedicación a las tareas que te motivan te dan experiencia en ese campo y que, al final, con muchas horas de trabajo y voluntad, consigues los resultados deseados: poder vivir de lo que te gusta aprender, enseñar y compartir.


Y tú, ¿has conseguido acabar donde deseabas? ¿Qué has hecho o qué no has hecho para llegar hasta donde estás?


La pregunta disparatada - El poder del pensamiento lateral


¿Crees que aquello que has estudiado y que no tiene que ver con aquello a lo que te dedicas te ayuda en el día a día o en decisiones importantes? ¿Qué ha sido?